
Las tribus al interior de la universidad de Guadalajara (UdeG) han puesto las maquinarias a trabajar. El líder político y actual jefe de cultura de U de G se declara como una persona con mínima influencia en las desiciones de dicha casa de estudios. El rector en curso Carlos Briseño Torres señala que las diferencias con el líder político (Raúl Padilla) son una fantasía de la prensa y que se debe restar importancia al asunto. Lo cierto es que las relaciones del denominado “grupo universidad” se encuentran fisuradas, basta con recordar el discurso del nuevo rector en el flamante auditorio telmex (aunque a muchos radicales les moleste el apelativo) para aseverar que las relaciones entre uno y otros se diluyen con el paso de la administración de uno y el liderazgo perpetuo del otro. La primera gran distensión que salió a la escena pública fue la relacionada con la álgida elección para renovar los cuadros en la federación de estudiantes universitarios (FEU), personas allegadas al grupo compacto señalan que en dicha elección se pactó la llegada de Cesar Barba a la presidencia de dicha organización ya que por cuestiones de acuerdos y códigos inviolables el rector en funciones está imposibilitado (de facto no de iure) para controlar los tres pilares fundamentales de la casa de estudios: FEU, SUTUDG (sindicato único de trabajadores de la U de G) y por supuesto la relacionada con la administración central de dicha casa de estudios que corresponde a rectoría. Carlos Briseño hombre cordial, educado y hasta cierto punto insulso violó de manera abierta los acuerdos antes mencionados y lanzó a la contienda a un candidato afín. Este episodio desató la ira del grupo universidad, organizaron reuniones a la brevedad y comenzaron a cerrar círculos de poder, las lealtades en ese momento debían ser selladas y la vez se encargarían de enviar el mensaje a Briseño de que en la universidad el liderazgo y las lealtades no estaban en duda, Cesar Barba “el chicho” se convertiría en ese momento en el elegido para dirigir los destinos de la FEU a cuatro meses de la elección, es decir, pactaron en lo obscurito. Alfredo Peña Ramos puso a disposición su guarida de operaciones, la famosa “menuderia” como le llaman los cercanos al actual secretario general de la U de G, en ese lugar se pactó la incuestionable llegada de “chicho” al mando de la FEU. Después de dicho acontecimiento llegó la FIL y parecía que las heridas las curaba el viento, hasta hace algunos días que el rector pone el dedo en la llaga e intenta pasar el presupuesto por el consejo general universitario sin antes haberlo consultado con Raúl Padilla y los demás miembros del circulo. Este incidente aunado a la elección por el control de los estudiantes y esencialmente el discurso en la toma de protesta han sido bombas de cuenta regresiva que ha ido sembrando en el camino, esto apenas comienza lo que viene es lo mejor, lo que viene es lo pero porque mientras estas dos figuras ponen a competir sus egos a la universidad la destruye la indiferencia, es verdad, la feria internacional del libro, el auditorio Telmex, el teatro Diana, la cátedra Julio Cortazar, el festival de cine de Guadalajara, las muestras en el paraninfo de la U de G, que sublime, que belleza, estos rasgos son de una universidad de primer mundo. Dichosos son los que nunca han tenido que estar en plena primavera metidos en una aula de las preparatorias, soportar el hedor a humanidad de 80 o 90 personas no es nada agradables, es antihumano y antipedagógico, sentarse a en una butaca oxidada y mutilada es mejor que viajara en la primera clase de Air France, tener que comprar una botella de vino (porque ese es el requisito) para aquel maestro que se te intenta reprobarte después de que se paró 3 veces en todo el semestre es un ejercicio más que deleznable, es patético, rogarle a las secretarias de la administración escolar que impriman una copia de tu kardex es más engorroso que ir a hacer fila para entrar a un concierto de timbiriche, escuchar las historias zapatistas de los radicaloides que llegan con el manifiesto comunista en la mano es peor que la hora nacional, esas son solo algunas cosas que ahora se me vienen a la mente pero tengan por seguro que la universidad fuera del circulo de poder está desmoronándose, evaluación a docentes por personas a ajenas a la universidad, una o dos lenguas extranjeras obligatorias para obtener el titulo de bachiller (en los países de primer mundo la generación equivalente a nuestros padres se graduó con estos planes de estudio, atentos), mobiliario que te permita desarrollar las actividades cognoscitivas de una manera óptima, no se piden lujos solo lo lógicamente indispensable, alumnos que de verdad estén comprometidos con su formación. Al final de cuentas lo único que se exige es lo que cualquier universidad seria tendría, para caminar debemos empezar por gatear no se nos olvide, los eventos culturales de gran envergadura a mi parecer son la cereza del pastel, son cuestiones que tienen que venir a la par de la consolidación académica de cualquier institución educativa. La U de G necesita universitarios que se preocupen por la universidad y la universidad como su nombre lo indica es una universalidad de factores. Por eso preocupémonos por lo primario, exijamos lo primario y no vivamos cómplices de lo secundario que al final de cuentas solo beneficia a unos cuantos.
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